29.10.13 | 14:10h. EUROPA PRESS | MADRID
La liposucción es la operación de cirugía estética más demandada por los españoles, con una media de 20.000 intervenciones al año según datos de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), que en el 35 aniversario de su invención defienden la superioridad de esta técnica frente al «boom» de otras técnicas alternativas de reducción de grasa.

Por tipologías, la liposucción abdominal es la más frecuente, con una quinta parte (20,3%) de las realizadas en nuestro país, seguida de la liposucción de flancos (14,8%), la de muslos (11,6%), la de trocánteres (las prominencias en la cabeza del fémur, con un 11,2%) y el resto (de rodillas, circunferencial, torácica, de piernas, cervical, etc.), con porcentajes inferiores al 10%.

Además, las liposucciones siguen siendo más frecuentes entre las mujeres (84,6% de las realizadas en España), si bien los hombres protagonizan ya el 15,4 por ciento de estas operaciones.

Esta técnica sigue siendo la única indicada para que las reducciones de grasa se ajusten a los objetivos estéticos perseguidos, recuerda la SECPRE, ya que permiten extraer el tejido adiposo o graso en la cantidad requerida para conseguirlos.
Además, no destruye los adipocitos (las célu-las de grasa), sino que los succiona sin eliminarlos durante una intervención quirúrgica, ayudada de anestesia local y suero.

Sin embargo, según confirman los más recientes estudios clínicos realizados por universidades europeas y norteamericanas, otras técnicas que se han ido desarrollando en estas tres décadas y media, como los ultrasonidos, la radiofrecuencia, la cavitación, la criolipolisis o el láser, sólo permiten reducciones pequeñas de tejido adiposo dado que son técnicas no invasivas, con lo que destruyen los adipocitos pero no los extraen.

2,5 LITROS DE GRASA EXTRAÍDA EN CADA OPERACIÓN

«En la liposucción es el objetivo estético que se quiere lograr el que marca la cantidad de grasa a reducir, sea pequeña, mediana o grande, siendo la media de grasa extraída en nuestro país de 2,5 litros por liposucción», según Miguel Chamosa, presidente de SECPRE.

En cuanto a la seguridad y las garantías para el paciente, al no existir aún en España una legislación reguladora de este tipo de intervenciones, las liposucciones deberían tener necesariamente un mayor control por su condición quirúrgica, por lo que la SECPRE pide a los pacientes que se aseguren siempre de que las intervenciones son realizadas por un cirujano plástico titulado en una clínica o un centro hospitalario con las instalaciones adecuadas.

Las técnicas no invasivas, en muchas ocasiones, no son aplicadas no ya por cirujanos plásticos sino ni siquiera por profesionales médicos, y quienes las realizan suelen aprovecharse también del vacío legal para practicar liposucciones.

En este sentido, el presidente de la SECPRE aconseja «huir» siempre de términos engañosos como lipoescultura, pues «únicamente se esculpe lo que es duro y no un tejido graso», o de otros que se prestan a confusión, como remodelación corporal.